La palabra «Rosacruz» es
la forma adaptada al español del nombre original de la Orden en Latín:
ROSAE CRUCIS, que significa de la Rosa Cruz. El nombre se deriva del
antiquísimo símbolo de la Orden, que es la cruz y una sola rosa roja.
Aunque el símbolo consta de una cruz, no tiene ninguna significación
sectaria o religiosa, sino un sentido alegórico propio.
Las iniciales A.M.O.R.C.
son una abreviatura de las palabras: «Antigua y Mística Orden Rosae
Crucis», que es el nombre completo de la Orden en todo el mundo. En
latín el titulo completo era: Antiquus Arcanus Ordo Rosae Rubeae et
Aureae Crucis. Las iniciales A.M.O.R.C. van a continuación del nombre
conocido, «La Orden Rosacruz» para designar su autenticidad.
NO es una Organización de
índole sectaria, política, ni religiosa. Pese a que su ética se adhiera
a los principios del cristianismo, está libre de toda alianza
religiosa, tanto en el pasado como en el presente.
Muchos de sus miembros
son personas que pertenecen a diferentes credos y denominaciones de
carácter religioso; las enseñanzas de la Orden no interfieren con la
libertad religiosa de sus afiliados, respetando plenamente sus
principios.
La Orden Rosacruz AMORC está compuesta de hombres y mujeres, dedicados
a la investigación, al estudio, y a la aplicación práctica de las Leyes
naturales y espirituales. Son personas de mente imparcial y libre de
prejuicios, que se encuentran en todo nivel de
vida, desde la más modesta hasta la mas elevada.
Su programa de estudios,
reúne una filosofía de vida que es posible vivir, el idealismo
metafísico y las ciencias prácticas, como la física, la química, la
biología, la fisiología y la psicología.
Procura por medio de su
sistema educativo, librar a la sociedad de la influencia
esclavizante de la ignorancia, el fanatismo, el temor y la
superstición. Siendo su propósito, fomentar la evolución de la
humanidad mediante el desarrollo de todo el potencial que cada persona
posee; enseñándole la significación y la aplicación de las leyes
naturales y cósmicas que se manifiestan en el universo, dentro de
nosotros y en torno a nosotros.
NO es, en ningún sentido, una Organización ocultista
Esta profunda y excelsa
sabiduría, preservada fielmente durante siglos por las antiguas
escuelas de los misterios, es transmitida hoy en día por la Orden
Rosacruz AMORC a toda persona buscadora sincera, que posea un criterio
amplio y una motivación positiva. Usted puede aplicar el gran poder de
esta sabiduría en todos los asuntos de su quehacer cotidiano con
resultados extraordinarios.
Pudiendo adquirir un
conocimiento especifico sobre metafísica, misticismo, filosofía,
psicología, parapsicología, ciencia y arte, que no es impartido por
ninguno de los sistemas educativos convencionales ni por las religiones
tradicionales.
Las enseñanzas de AMORC, NO pretenden dictarle lo que Usted debe
pensar. NO le ofrece un sistema religioso ni decretos dogmáticos; desea
que cada estudiante Rosacruz tenga un enfoque personal, y práctico de
la vida, aprendiendo a dominarla valiéndose de
sus propias experiencias.
Las enseñanzas de AMORC,
NO exigen a sus miembros nada que los obligue a conducirse de manera
que atraigan el ridículo o la condena del público; ni les pide que
procedan como lo haría cualquier persona inteligente y moralmente
responsable. NO se les induce a prácticas o ritos que puedan ser
perjudiciales para la salud o que vayan a alterar la armonía del hogar
o intervengan con la moral.
La Orden Rosacruz AMORC,
NO enseña, ni práctica el espiritismo, la astrología, la cartomancia,
las artes de la adivinación, la numerología, la contemplación de
cristales, ninguna superstición pasada o presente, ni alguna otra forma
popular de prácticas pseudo-cientificas, ni incluye ningún asunto
especulativo, fantástico o improbable.
La Orden Rosacruz AMORC
es independiente. NO estuvo nunca ni está ahora sujeta, o subordinada
total ni parcialmente a ningún otro movimiento, sociedad u
organización. En algunas épocas entró a formar parte en federaciones de
Ordenes de índole análoga, pero jamás ha comprometido su individualidad
en tales federaciones o perdido su funcionamiento independiente. A
pesar de la semejanza que algunas personas puedan creer que existe
entre la honorable Orden de la Francmasonería y la Orden Rosacruz
AMORC, no hay ninguna relación entre ambas.
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